Conoce Dublín y no te pierdas nada

¿Qué ver?

El mayor atractivo de Dublín está en sus calles y sus gentes. Recórrela echando a andar sin prisa desde la emblemática O’Connell Street. En ella se encuentra The Spire, una de las esculturas más grandes del mundo, una aguja de acero inoxidable de 120 metros de altura. Al final de O’Connell cruzarás el río Liffey para llegar al Trinity College y, por supuesto, la zona de pubs y el carismático Temple Bar.

Trinity College

En el Trinity College son imprescindibles la Long Room y el Libro de Kells. La primera es la sala principal de la antigua biblioteca, con 65 metros de longitud y techos altísimos. Sus más de cuatro millones de libros la convierten en la biblioteca más grande de Irlanda. El Libro de Kells es un evangeliario realizado por monjes celtas en torno al año 800. Excelentemente conservado, es una pieza fundamental del cristianismo celta.

Guinness Storehouse

Además del Temple bar, si eres amante de la cerveza tienes otra visita obligada: Guinness Storehouse. Este almacén reconvertido en sala de exposiciones muestra en su vestíbulo –con forma de pinta gigante– el primer contrato de arrendamiento de la fábrica, con un plazo simbólico de 9.000 años. Durante el recorrido conocerás cómo se elabora la cerveza en un proceso que combina tradición e innovación. Y para finalizar, nada mejor que una parada en el Gravity Bar de la azotea.